¿Cómo dejar de ser tímido?

Voy a hablarte de una de las cosas más importantes que todos debemos hacer para poder abrirnos paso en este mundo y vivir con plenitud. Se trata de superar la timidez. Y esto te lo está diciendo una persona que ha sido extremadamente tímida. Supongo que si estás leyendo este artículo, ya sabes de que te hablo, esa sensación de miedo paralizante cuando tienes que expresarte en determinadas situaciones, palpitaciones, sudoración e incluso ansiedad o el deseo de querer huir.

En este artículo quiero compartir contigo una estrategia de 5 pasos que te ayudará a dejar de ser tímido. Así que por favor toma un papel y un bolígrafo y vamos a tomar notas.

Ser tímido puede llegar a ser muy limitante. Pero antes déjame decirte que incluso en los casos más extremos tiene solución.

Primero, debemos entender que en el universo existen dos fuerzas creadoras el miedo y el amor. Todas nuestras emociones negativas están infundidas por el miedo y todas nuestras emociones positivas son creadas a través del amor.

La timidez es una emoción negativa exagerada provocada por el miedo. Con el método que estas a punto de aprender podrás eliminar la timidez, convirtiendo tu mente en tu mejor aliado.

Ahora quiero hacerte una pregunta ¿Puedes imaginar un mundo donde tus emociones sólo juegan a tu favor? Pues ¿sabes qué? ¡Es posible!

Prepárate para transformarte para siempre en una persona libre, feliz y poderosa.

ilustración sobre la timidez y las emociones cerebro

La timidez no está asociada a ningún problema fisiológico u orgánico. Se trata de una trampa mental en la que cualquiera puede caer fácilmente. Para que lo entiendas quiero ponerte un ejemplo.

El famoso juego chino de los dedos. Este juguete milenario consiste en un tubo de bambú en el cual se introduce un dedo. Al intentar retirarlo, el bambú se contrae alrededor del dedo, y cuanta más fuerza haces y más tiras para sacarlo, más atrapado quedas.

La solución está en hacer algo que aquellos que juegan por primera vez no adivinarían ni por asomo. Se trata de empujar hacia delante e introducir más el dedo en el tubo. Sólo entonces las fibras se abren y con cuidado podemos retirar el dedo.

En el caso de la timidez sucede exactamente lo mismo. Quienes caen en esta ingeniosa trampa mental, intentan huir de ella, pero sus intentos por liberarse los atan aún más al problema.

Entrando en una espiral formada por la sensación- esta sensación nos conduce a la preocupación y la preocupación a la evitación o intentar huir.

Dejar de tener miedo a la emoción

Para eliminar la timidez debemos primero dejar de tener miedo a las sensaciones que nos provoca la timidez y aceptarlas para no preocuparnos. Esto nos permitirá dejar de huir o evitarlas.

La solución se podría resumir en una sola frase “Dejar de tener miedo a la emoción”.

Debemos recordar que el miedo es humo, todas las emociones de carácter negativo lo son, y desaparecerán si dejamos de temerlas.

Para ello tendremos que exponernos y entrar en contacto con las emociones que tememos, haciéndonos amigos de ellas, de esta forma nuestro cerebro las neutralizará y se insensibilizará, eliminándolas para siempre.

No busques la perfección

A menudo pensamos que debemos dar una determinada imagen o expresarnos de determinada forma. Muchas veces las personas tímidas hemos pensado de alguna manera que debemos ser impecables. Es importante que entiendas que nadie es perfecto, aprende a amar las imperfecciones por que nos hacen únicos, no te preocupes por agradar a nadie, sólo trata de estar bien contigo siendo como eres. Querer ser perfecto te mantiene rígido en alerta, relájate.

Ahora voy a mostrarte la estrategia de 5 pasos que yo mismo he seguido para superar mi timidez. Si bien esta estrategia es aplicada en terapia cognitivo conductual para todo tipo problemas asociados a emociones exageradas de la mente. Yo la he adaptado a mi caso concreto, el de la timidez y he querido añadir un punto adicional:

Método de 5 pasos para dejar de ser timido

infografía con los pasos para dejar de ser tímido

1. Exponerse

Sabemos que el combustible del temor es salir huyendo. Es normal querer escapar de aquello que nos produce malestar, la mente va a querer mantenerte en la zona segura. Debes salir de tu zona de confort. Cada vez que huyes tu miedo se hace más grande.

Debes afrontar, ir hacia aquello que te produce malestar, dejar de evitar, de forma contundente y continua.

Para el caso de la timidez puedes proponerte hablar todos los días con varias personas ya sea preguntar en el transporte público, el supermercado, el gimnasio o en cualquier lugar donde estes activo. La idea es ir aumentando gradualmente.

Es importante que entiendas esto: afrontar implica ir hacia la fuente de tu malestar constantemente, para que tu cerebro normalice estas interacciones y desactive las emociones provocadas por la timidez. Eliminándolas para siempre. Puede parecerte complicado, pero si aplicas este y los cuatro pasos que voy a explicarte, terminarás eliminando tu timidez. Es importante que seas perseverante, va a ser incomodo, pero merecerá la pena.

Algunos autores proponen afrontar de forma radical. Uno de ellos exponía que normalmente a los tímidos no nos gusta mucho hablar con la gente por nuestras inseguridades. Entonces lo que proponía es saturar el miedo en poco tiempo, este método consiste en que, si tienes miedo hablar con la gente, cuando hayas hablado con entre 50-100 personas ese mismo día, se te habrá acabado la timidez. El miedo no se piensa, se enfrenta.

    2. Dejarse llevar o aceptar

    Puede que este sea el paso más importante, pero solo llegaremos a él si previamente hemos tomado la acción de afrontar.

    Para llevar a cabo este paso debemos entender la aceptación como la acción de abrirnos totalmente a las emociones que estamos sintiendo: temblores, sudoración, palpitaciones, un nudo en el estómago. De forma pasiva. Lo cual implica:

    • Dejar de evitar las emociones que sentimos.
    • Dejar de huir.
    • Dejarse llevar.
    • Ponerse cómodo en la situación.
    • No querer que pase rápido

    La aceptación total y profunda de lo que sientes es clave, te permitirá sentirte cómodo allí donde antes te era imposible. Con la práctica, el miedo desaparecerá de forma casi automática.

      CASO REAL

      Te voy a contar un caso real que he vivido de cerca y que escenifica muy bien este paso. Durante mucho años tuve un jefe que no era muy prodigo de hacerse ver. Con el tiempo la empresa fue absorbida por una empresa mayor. Lo que hizo que este señor (ya no muy lejos de su jubilación) pasara a tener directivos por encima de él. Por lo que el jefe que estaba siempre escondido en su despacho. Pasó a dar charlas sobre la evolución y los resultados de la empresa todos los meses a todos los equipos a su cargo (suponemos que obligado). Para sorpresa de muchos, era un hombre extremadamente tímido que temblaba cuando hablaba, se sonrojaba y le costaba respirar, preso en todo momento de su propio miedo a hablar en público, parecía que se fuera a desvanecer en cualquier momento. Pero, déjame decirte que lo más increíble de esta historia fue ver tras varios meses de exposición con mis propios ojos, como ese hombre dejó de temblar y comenzó a expresarse con claridad en sus presentaciones.

      Este caso, es una clara muestra de la aceptación en uno de sus estadios más elevados. El jefe que nunca se dejaba ver, pasó a tener mandos por encima suya, que le obligaron a enfrentarse a su temor a hablar en público. El hecho de que no tuviera otra alternativa le llevo a afrontar la situación y aceptar las sensaciones que esta le producía, lo que terminó por insensibilizarle del miedo a hablar en público. La mayoría de los miedos, en este caso la timidez, son irracionales, humo, sólo un espejismo creado por nuestra mente y cuando nos enfrentamos a estos de forma reiterada, terminan esfumándose de nuestra vida.

      El miedo no conoce edades, estatus sociales u otro tipo de condición. Y de la misma manera cualquier persona si se lo propone es capaz de liberarse de ellos en cualquier momento de su vida.

        3. Relajarse: flotar

        Este paso es la continuación de los dos anteriores. Consiste en relajarse e ir poco a poco, un buen truco es enfocarse en mantener una respiración calmada, sin esforzarse. Enviando a nuestra mente la idea de que no pasa nada, no hay peligro, ninguna razón real para correr.

        Un truco adicional que te ayudará a vencer la timidez es el siguiente:

        Cuando estas en un grupo y sientes timidez, ten en cuenta que es porque te enfocas solo en ti mismo. Deja de enfocarte en ti y enfócate en ayudar a los demás, al enfocarte en las necesidades de otros, dejarás de estar tan pendiente de ti. Automáticamente se te irá la timidez.

          4. Dejar que pase el tiempo

          Este paso es crucial. Es necesario saber que la timidez no desaparece de un día para otro. Si realizamos los pasos descritos anteriormente, y nos exponemos de forma continuada sin rendirnos, es más que posible que en poco tiempo desaparezca. Ahora pregúntate si no sacrificarías parte de tu tiempo para deshacerte de aquello que te ha estado limitando durante años.

          Ten en cuenta que cada vez que a nuestra mente le entra prisa, se aleja del segundo paso el de la aceptación, y de esa forma no sucederá la magia.

            5. Tu mejor combustible: la FE

            No desistas, algunos de los pasos aquí descritos pertenecen a terapias de exposición aplicadas en psicología moderna. Y ya les han funcionado a millones de personas. Habrá días en los que creas que no avanzas o incluso que vas hacia atrás. Pero, créeme a mí también me ha pasado, sé que si los aplicas y no te rindes lo conseguirás. Recuerda ten fe, siempre da un paso hacia adelante, afrontando, después recuerda que debes aceptar las emociones, querer huir no es una opción (solo hará tus temores más grandes), siéntete cómodo en la incomodidad, en un tiempo estarás flotando y habrás dejado la timidez en un recuerdo del pasado.

              Artículos relacionados: