Diferencias entre yoga y meditación: guía y principios básicos

El ritmo acelerado del mundo actual y los constantes cambios que vivimos ha provocado que millones de personas vivan con niveles de estrés elevados, perjudicando su salud y calidad de vida. Cuando esto pasa, lo ideal es buscar formas de restablecer la calma y equilibrio en nuestra vida.

En la mayoría de los casos esto se resuelve practicando meditación o yoga. Aunque, la meditación es uno de los pilares del yoga, se trata de conceptos y disciplinas diferentes. En este artículo vamos a ver que son, en que se parecen y en que se diferencian.

Yoga: origen y concepto

Aunque el yoga ha cobrado protagonismo durante las últimas décadas por sus múltiples beneficios en el ámbito del fitness y la salud en general.  Se trata de una práctica que cuenta con más de 5000 años de antigüedad, que sienta sus bases en la filosofía india.

Con él yoga se trabajan conjuntamente cuerpo y mente a través de diferentes posturas (o asanas) y técnicas de respiración. Además, durante las prácticas de yoga, se suelen introducir meditaciones. Yoga significa unión, entendiéndose como la conexión entre el alma (el individuo) y el Espíritu (Dios o el universo)”, y tanto es así, que su objetivo es promover el bienestar y el equilibrio mediante la combinación de los elementos anteriores: no es simplemente un entrenamiento, sino que es un estilo de vida.

Meditación: origen y concepto

Las prácticas de meditación actuales tienen su origen en ciertas religiones asiáticas y tradiciones espirituales. La meditación es una práctica ideal para aquellos que buscan aprender a vivir el presente, mejorar la concentración y sumirse menos en sus pensamientos, de hecho, se ha demostrado a través de diversos estudios que, su práctica de forma regular puede mejorar tanto la salud en general, como el bienestar de una persona.

Yoga y meditación: puntos en común

mujer practicando yoga

Si nos centramos en las similitudes que comparten ambas prácticas, debemos tener en cuenta que la meditación proviene de “Dhyana”, que es el séptimo principio del yoga según formuló Patanjali – un antiguo sabio- para conseguir la unión, y, por tanto, el bienestar. Dhyana es esencialmente un estado de conciencia: es decir, es un estado espiritual en el cual se ha alcanzado con éxito el poner atención en el interior de uno mismo pudiendo dejar atrás distracciones externas, consiguiendo así trascender el estado inquieto de la mente.

Entre los beneficios que comparten, podemos destacar:

  • Ambas disciplinas aportan claridad y paz mental.
  • Mejoran el sueño y la capacidad de concentración en el día a día.
  • Ayudan a reducir el estrés.
  • Con su práctica consiguen mejorar el estado anímico y aportan bienestar.

Además, en ambas técnicas se requiere concentrarse en el cuerpo y tener consciencia de éste, requieren prestar atención a la respiración, ya que muchas veces puede que incluso ésta sea la que marque los tiempos o las pautas durante la práctica y en ambas se dejan fluir los pensamientos.

Diferencias entre yoga y meditación

La meditación se basa principalmente en tratar de estar en calma, enfocando la atención en la respiración, el entorno o nuestro cuerpo, sin necesidad de realizar ejercicios físicos. Durante su práctica se debe estar quieto -ya sea sentad@ o tumbad@- y concentrarse en la respiración para poder llegar a tener consciencia de tu cuerpo y del espacio que te rodea. Para ello puedes concentrarte en los objetos que te acompañan, los sonidos o tu propia respiración dependiendo del tipo de técnica de meditación que practiques.

El yoga, por su parte, significa la unión, pero a su vez es también el medio para alcanzar ese estado; y para poder alcanzarlo, se deben tener en cuenta los ocho principios del yoga formulados por Patanjali:

  • Yama, los principios éticos y reglas para vivir en sociedad.
  • Niyama, las disciplinas individuales y actitudes hacia uno mismo.
  • Asanas (posiciones).
  • Pranayama (control de la respiración o fuerza de vida).
  • Pratyahara (Sentido de abstinencia).
  • Dharana (concentración).
  • Dhyana (meditación).
  • Samadhi (éxtasis espiritual).

Como ves, las formas en las que se practican son totalmente distintas: mientras la meditación trata de la quietud, el yoga implica movimiento, pero la práctica de una no está reñida con la otra, sino que pueden ser totalmente complementarias.

 

¿Cuál es mejor para mi?

Cualquiera de estas prácticas reporta numerosos beneficios y pueden ayudarte a gestionar el estrés emocional, promover la calma y mejorar tu salud en general. Elegir la que mejor se adapte a tus necesidades dependerá totalmente de ti.

Y recuerda que, con la meditación se busca el equilibrio a través de la quietud y la atención plena. Mientras que el yoga además de usar meditaciones incluye movimientos.

Si tu objetivo es mejorar tu potencia corporal, aumentar tu flexibilidad o fuerza, eliminar ciertos dolores corporales, será mejor que comiences a practicar yoga para poder alcanzar tus objetivos de bienestar y sentir todos sus beneficios. Siendo muy recomendable a nivel corporal la variante del “yoga restaurativo”, capaz de prevenir enfermedades reumáticas, fortalecer el sistema inmunológico, aliviar e incluso eliminar dolores corporales.

No hay una disciplina mejor que otra, lo ideal es que pruebes ambas y encuentres la que mejor se adapte a ti. Te animamos a que continúes con tus prácticas de yoga y meditación, ¡es solo encontrar el momento!

La meditación es uno de los pilares del yoga, Practicados juntos aunque sea en medidas o intensidades distintas crean una magia interior.

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